Adviento es
tiempo de esperanza. El Señor nos recuerda el acontecimiento más importante de
la historia: hace 20 siglos el Todopoderoso, Infinito y Eterno se hizo
hombre.... por mí. Además, en la Navidad quiere venir de nuevo a nuestro
corazón.
Recuerdo la
ilusión con la que me acompañaban hace años un grupo de alumnos de Xabec a una
excursión al Parque Nacional de Ordesa. Se trataba de coronar por primera vez
una montaña de más de tres mil metros. El sueño ante la conquista montañera dio
alas a los preparativos. Guardaron con alegría la fotografía y los vídeos de la
ascensión del Casco, cercano a la Brecha de Rolando. Un ejemplo más de cómo la
esperanza nos acompaña en nuestra vida.





.jpg)














