ACTUALIDAD

sábado, 14 de febrero de 2026

El día del Señor: domingo 6º del T.O. (A)

 

La ley del amor que Jesús inaugura exige plenitud hasta en lo más pequeño. Acompaño mis reflexiones

En el evangelio según san Mateo hay cinco grandes discursos de Jesús intercalados por narraciones de hechos y milagros. El pasaje de este domingo forma parte del primero de esos discursos, el Sermón de la Montaña, y consiste en un fragmento de las llamadas “antítesis”. 

La atractiva novedad que predica el Maestro no cae en el fácil tópico de la trasgresión de la norma establecida o de su abolición: “no he venido a abolir la Ley y los Profetas sino a darles plenitud”. Para ser ciudadanos del Reino de los cielos, Jesús propone lo de siempre, pero de una forma nueva, plena y perfecta: la que Él mismo encarna. Y la ley del amor que Jesús inaugura exige plenitud hasta en lo más pequeño.

sábado, 7 de febrero de 2026

El día del Señor: domingo 5º del T.O. (A)

Jesús nos dice: sois la luz del mundo. Con ello nos llena de responsabilidad y alegría. Difundamos el tesoro recibido. Acompaño mis reflexiones.

Con su sola presencia la sal y la luz cumplen su función. Una, dando sabor y preservando de corrupción; y, la otra, iluminando y proporcionando la energía necesaria. Jesús pide a los suyos que extiendan por todas partes, con su comportamiento, el Evangelio y así se dé "gloria al Padre, que está en los cielos".

Quienes nos rodean -incrédulos o no- ven nuestro modo de vivir. Y esos ojos que nos miran, no siempre son de amor: "Mirad que Yo os envío como corderos en medio de lobos" (Mt 10,16). Los demás se comportan como indiscretas cámaras en donde se van filmando aquellos gestos y actitudes de los que no somos del todo conscientes. 

sábado, 31 de enero de 2026

El día del Señor: domingo 4º del T.O. (A)

La belleza de la vida cristiana está contenida en las Bienaventuranzas. Acompaño mis reflexiones

Si hay una página del Nuevo Testamento ante la que convendría guardar silencio para no privarse del encanto y profundidad que encierra, es ésta. Deberíamos meditar estas declaraciones de Jesús, permitiendo que sean ellas las que resuenen en nuestro corazón y despierten en él lo que Jesús quiere decirnos.

sábado, 24 de enero de 2026

El día del Señor: domingo 3º del T.O. (A)

Llevemos el tesoro del Evangelio con la palabra y los hechos a todos los que nos rodean. Acompaño varias reflexiones.

"También en nuestros días hay mucha gente "que camina en tinieblas" (1ª lect), desorientadas por la multiplicidad de las informaciones, tan cuantiosas como contradictorias, que recibe a diario. Son tantos, tan opuestos, tan interesados, los mensajes, las mentiras, las medias verdades que escucha, que le llevan a creer que toda certeza es revisable o parcial, cuando no un síntoma de inmadurez o de fanatismo.

sábado, 17 de enero de 2026

El día del Señor: domingo 2º del T.O. (A)

 

 Juan señala a Jesús como el Cordero que quita el pecado del mundo. Es decir, con su entrega en la Cruz salvará a la humanidad caída. Acompaño varias reflexiones

A orillas del Jordán, Juan Bautista predicaba a personas de toda condición un bautismo de penitencia para preparar la llegada del Mesías. Y cuenta el evangelio según san Juan que, cuando el Bautista vio llegar por fin a Jesús ante él para bautizarse, lo anunció en voz alta otorgándole un título misterioso y solemne que sigue pronunciando la liturgia romana en Misa antes de comulgar: “Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.

miércoles, 7 de enero de 2026

El bautismo del Señor

Con el Bautismo Dios cura nuestra debilidad, nos da su vida divina -haciéndonos hijos de Dios- y nos acompaña siempre. Adjunto mis reflexiones.
“Se oyó una voz del cielo: Tú eres mi Hijo amado, mi preferido”. En el Bautismo, que representa nuestro nacimiento a la vida cristiana, cada uno “vuelve a escuchar la voz que un día resonó a orillas del Jordán: Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco (Lc 3,22); y entiende que ha sido asociado al Hijo predilecto. 
Se cumple así en la historia de cada uno el designio del Padre: a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que Él fuera el primogénito entre muchos hermanos (Rom 8,29)” (Juan Pablo II).
Saboreemos esta verdad al pensar en nuestro Bautismo y procuremos no olvidarla, sobre todo, cuando la vida presente su cara menos simpática. 

lunes, 5 de enero de 2026

Epifania del Señor

Dios Niño es el regalo extraordinario que recibimos en el día de Reyes. Con Él viene la esperanza y la fortaleza para afrontar con ilusión y ánimo renovado el nuevo año. Acompaño mis reflexiones.

“¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”. Ésta es la razón que dan aquellos Magos para justificar el largo y penoso camino que emprendieron abandonando la serena ocupación de todos los días.

La misma razón que conduce a tantas y tantos a dejarlo todo por el Señor. Y es igualmente la razón del caminar cristiano abandonando la tranquilidad burguesa que una sociedad permisiva está constantemente proponiendo.

Pero a veces la estrella, como a los Magos, se oculta, y las sombras de la noche se enseñorean de todo ocultando el camino y suprimiendo sus perfiles orientadores. En esas horas, siempre hay quien puede ayudarnos porque el camino está ahí. Pero también hay quienes, aprovechando la oscuridad, engañan al viajero, como Herodes con su información interesada.

domingo, 4 de enero de 2026

2º domingo de Navidad

 

Al encarnarse el Hijo consigue la plena comunicación con nosotros para acompañarnos siempre en esta tierra. Aquí tenéis varias reflexiones.

Jesús, a quien hemos contemplado en Navidad como un pequeño que no puede valerse por sí mismo y que fue bañado, vestido, abrazado, besado, criado y educado por María y José, esto es: un Jesús de carne y hueso, hombre verdadero, es la Palabra que originó todo lo que vemos y no vemos.

Jesucristo es Dios. No es un hombre tan sólo, ni siquiera un hombre excepcional o el más perfecto que haya existido, sino una criatura humana perfectísima que también es Dios, como declara el Símbolo Atanasiano. Jesucristo, el Hijo de Dios, vive desde siempre en el seno del Padre. Sólo desde esta filiación eterna se puede explicar la filiación terrena en el seno de María, como explicó S. Tomás de Aquino (S. III, q. 32).

jueves, 1 de enero de 2026

Santa María Madre de Dios

 

Comenzamos el año con Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra. A Ella confiamos nuestros propósitos para 2026. Acompaño varias reflexiones.

Ser madre siempre es un plan de Dios. Pero ser la Madre de Dios estaba pensado solo para una mujer en la historia, María de Nazaret.

El evangelio de hoy nos revela algo sobre el misterio de la maternidad divina de María. No sabemos cómo Jesús fue concebido materialmente, como actuó el Espíritu Santo, pero sabemos cómo Jesús entendía lo que suponía ser su Madre: “Quien hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre” (Mc 3,35). Así el Hijo de Dios aclara que María es su Madre más por ser dócil al querer de Dios que por todas las tareas naturales de una madre.