En su primer discurso en Egipto, Francisco declara que «la religión no es el problema, sino parte de la solución»
En la primera jornada de su visita a un país «herido por la violencia ciega», el Santo Padre pronunció el primer discurso de un Papa en la Universidad de Al Azhar, centro teológico del islam sunní, denunció la violencia en un encuentro con las autoridades y rindió homenaje a los mártires coptos en la iglesia de San Pedro.
En la primera intervención de un Papa en el centro teológico de mil doscientos millones de musulmanes sunníes, Francisco afirmó vigorosamente que «los líderes religiosos estamos llamados a desenmascarar la violencia disfrazada de presunta sacralidad».
Hablando a los participantes en la Conferencia Internacional de Paz organizada por la Universidad de Al Azhar para deslegitimar frontalmente los fundamentalismos religiosos, el Papa invitó a denunciar «todo intento de justificar cualquier forma de odio en nombre de la religión, y condenarlo como una falsificación idolátrica de Dios».
