Esta herramienta enseña a los estudiantes a resolver conflictos entre ellos y mejora ostensiblemente el clima de convivencia en las aulas.Gracias a este sistema las actitudes más impulsivas tornan en otras de colaboración y compromiso Aprender a relacionarse de otra forma les resulta beneficioso también en familia, en su ocio... Útil en otros contextos.
En el último caso de mediación escolar que tuvo lugar el año pasado en el IES Juan de Herrera, de El Escorial (Madrid) las niñas implicadas tenían tan solo 12 y 13 años. «Los casos de conflicto escolar grave cada vez se ven antes», admite Sandra Cabrera, psicopedagoga y técnica del programa «Sensibilización a la mediación y resolución de conflictos en centros escolares» de Unión de Asociaciones Familiares (UNAF). «Todo había empezado por un comentario en el patio un año y medio atrás.

