Las muy publicitadas operaciones de propaganda del Estado Islámico (EI), que le ayudaron a reclutar a más de 30.000 combatientes extranjeros que se le unieron en Siria e Iraq, han ido disminuyendo en frecuencia, a medida que la presión militar de la coalición internacional ha hecho mella en el grupo terrorista.
The New York Times se hace eco de un estudio de la Academia Militar de West Point, que ha apreciado un cambio en las publicaciones del EI: de las difundidas imágenes de burócratas competentes, negocios florecientes y ciudadanos felices bajo la égida del califato, los terroristas han pasado a los reportes militares cada vez más frecuentes.
“No es solo un descenso numérico [de las imágenes sobre la “normalidad” de la vida bajo el EI]. El califato fue su gran punto de venta. Ahora tienen una incapacidad para decir: ‘Estamos haciendo las cosas que nos convierten en un Estado’”, explica el autor del reporte, Daniel Milton, del Combating Terrorism Center.





