La periodista Raquel Martín, responsable de comunicación deAyuda a la Iglesia Necesitada, acaba de editar el libro Antes de que sea demasiado tarde (Ed. Palabra), donde recoge testimonios recogidos de cristianos perseguidos de Irak. “Del 1,6 millones de cristianos, en la época de Sadam Husein, apenas quedan 200.000. Se trata de una minoría al borde de la desaparición”, explica Martín para CARF.
¿Cuál es la situación, en estos momentos, de los católicos allí?
Son una minoría al borde de la desaparición. Quedan los últimos de los últimos, en condición de desplazados. Sin embargo, están en pie y con una fortaleza que impresiona.
En este escenario de muerte, martirio y huida se palpa mucha fe. ¿Es tan real como parece?
Sí, de hecho es la fe más real que he visto, con mis propios ojos, en toda mi vida. Nunca me había encontrado un cristiano dispuesto a perderlo todo por su fe. De hecho, ni uno solo de los cristianos de Irak ha apostatado. Ni uno. Ellos son para los cristianos de Occidente la guía y el modelo para vivir.