Aunque los clientes de Carl’s Jr. suelen acudir a tomar hamburguesas vestidos normalmente, en la publicidad de la cadena el atuendo de rigor era el bikini, en su mínima expresión. Ya no: la empresa ha anunciado que deja de usar el erotismo como reclamo en los anuncios.
La cadena Carl’s Jr., propiedad del grupo CKE Restaurants, tiene cerca de cuatro mil establecimientos, repartidos por EE.UU. y otros cuarenta países. Pero no es tan grande como sus rivales: en el sector de la comida rápida, siempre ha estado en segunda fila, eclipsada por gigantes como McDonald’s o Burger King.







