ACTUALIDAD

viernes, 4 de septiembre de 2026

El día del Señor: domingo 23º del T.O. (A)

La corrección fraterna cristiana es el arte de curar con amor acompaño varias reflexiones. 

El Evangelio que acabamos de escuchar nos sitúa en el corazón mismo de la vida de la Iglesia. El mensaje de Jesús no hace impecables a los hombres; pero sí nos pide amarnos unos a otros a pesar de nuestros defectos y errores. Hoy, el Señor nos regala tres enseñanzas fundamentales para vivir la caridad cristiana: la corrección fraterna, el misterio de la Reconciliación y la fuerza de la oración en común.

1. La corrección fraterna: el arte de curar con amor
Jesús nos invita en primer lugar a ser jueces misericordiosos que tratan con comprensión a quien yerra. Nos dice: "Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él". La corrección fraterna no nace del orgullo de sentirse superior, sino del deseo sincero de salvar al hermano. Como nos recordaba San Agustín: «Debemos, pues, corregir al hermano por amor; no con deseos de hacer daño, sino con la cariñosa intención de lograr su enmienda».

viernes, 28 de agosto de 2026

El día del Señor: domingo 22 del T.O. (A)

La Cruz encierra la locura del Amor de Dios hacia nosotros y nos muestra el camino a seguir. Acompaño mis reflexiones

LA LÓGICA DE LA CRUZ Y EL CORAZÓN ENAMORADO

Pocos momentos en el Evangelio muestran con tanta claridad el contraste entre los pensamientos del hombre y la lógica de Dios como este pasaje de San Mateo. Apenas un momento antes, Pedro ha protagonizado una confesión de fe sublime: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Jesús confirma sus palabras y le da las llaves del Reino. Sin embargo, en cuanto el Maestro comienza a anunciar el verdadero camino del Mesías —la Pasión, la Muerte en Jerusalén y la Resurrección—, Pedro se asusta, lo lleva aparte y llega a reprenderlo: «¡Dios te libre, Señor! De ningún modo te ocurrirá eso».

viernes, 21 de agosto de 2026

El día del Señor: domingo 21 del T.O. (A)

Con la luz divina de la Fe que el Señor nos concede responderemos como Pedro: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. Acompaño varias reflexiones

El Señor podría dirigirnos hoy esta misma pregunta: ¿Quién soy Yo para vosotros? La diversidad de opiniones de entonces con respecto a Jesús no sería muy distinta a la que existe hoy. Se admite que Jesús es un hombre admirable, un hombre de Dios, pero ¡Dios hecho hombre...! Aquellas palabras del escritor ruso: “¿puede un hombre culto, un europeo de nuestros días, creer aún en la divinidad de Jesucristo, Hijo de Dios?” (Dostoyevski).

¡Confesemos la divinidad de Jesucristo, porque si la fe del centurión despertó en Él su admiración, la confesión de Pedro provocó un verdadero torrente de elogios: “¡Dichoso tú Simón...!”, y esta alabanza a Pedro nos alcanzará también a nosotros!

viernes, 14 de agosto de 2026

El día del Señor: domingo 20º del T.O. (A)

Aprendamos de esta mujer cananea a abrirnos a la misericordia infinita que el Señor nos brinda siempre. Acompaño varias reflexiones.


La actividad de Jesús era muy intensa, y ocasionalmente se retiraba con sus discípulos a lugares donde encontrar más sosiego para el descanso y más tiempo para formarlos. En esta ocasión, sale fuera de los confines de Galilea, a la región de Tiro y Sidón, una zona que no estaba poblada por judíos sino por gentes cananeas de cultura helenística.

jueves, 13 de agosto de 2026

Asunción de la Virgen María

 

Felicitemos de corazón a Santa María y recordemos que siempre estamos bajo su mirada misericordiosa. Acompaño mis reflexiones.

“Aleluya, aleluya. Hoy es la Asunción de María: se alegra el ejército de los ángeles. Aleluya”. Celebramos con toda la Iglesia la glorificación de María, preludio también de la de todos los redimidos por Jesucristo.

María es aquella Mujer prometida en el Paraíso para aplastar la cabeza del enemigo de la Humanidad (Cfr Gen 3,15); la Mujer que en las bodas de Caná intercede ante Jesús para remediar las necesidades de los hombres (Cfr Jn 2,1-11); la Mujer que en el Calvario nos entregó Jesucristo como Madre (Cfr Jn 19,26) y que reúne en torno suyo a sus hijos para orar, preparando así la venida del Espíritu Santo (Cfr Act 1,14).

sábado, 8 de agosto de 2026

El día del Señor: domingo 19º del T.O. (A)

El Señor siempre camina hacia nosotros sobre las aguas de nuestras debilidades para ayudarnos. Acompaño varias reflexiones.

En este episodio brillan algunos hechos que llaman nuestra atención. En primer lugar, el breve apunte del evangelista sobre lo que hace Jesús después de despedir a la gente: “subió al monte a orar a solas”, hasta la noche (v. 23).

 Esta actitud del Hijo de Dios encarnado subraya de forma elocuente la importancia capital de la oración para nosotros, la necesidad que tenemos como criaturas de dedicar unos tiempos para dialogar exclusivamente con Dios.

sábado, 1 de agosto de 2026

El día del Señor: domingo 18º del T.O. (A)


El Señor sale siempre a nuestro encuentro con la misma generosidad que refleja este evangelio. Acompaño varias reflexiones. 

Los cuatro evangelistas nos cuentan, en seis relatos, este milagro cargado de simbolismo que acabamos de escuchar. Se advierte el impacto que ejerció en los discípulos y la dimensión cultual que la Iglesia apostólica le concedió como prueba de que los tiempos mesiánicos se habían cumplido con la llegada de Jesucristo.

sábado, 25 de julio de 2026

El día del Señor: domingo 17º del T.O. (A)

El tesoro del cristiano es Cristo mismo, que nos ofrece su amor y su amistad. Acompaño varias reflexiones

Jesús, que comenzó su predicación anunciando la llegada del Reino de Dios con imágenes y metáforas para que, por ser una realidad misteriosa, resultara más accesible a la inteligencia y atractivo al corazón, hoy nos lo ilustra con la parábola del tesoro escondido, que al ser descubierto, gozosos por el hallazgo, se vende todo lo que se posee con tal de conseguirlo; y con la de un comerciante que buscando perlas finas -un experto en joyas- al encontrar una de gran valor hace otro tanto. Estas dos imágenes, el tesoro y la perla, son aplicadas en el AT a la Sabiduría.

sábado, 18 de julio de 2026

El día del Señor: domingo 16 del T.O. (A)



El evangelio despierta la esperanza: Dios  hará que el Bien prevalezca. Acompaño varias reflexiones.

Jesucristo habla del campo en el que la cizaña ha despuntado junto al trigo y explica a sus discípulos el porqué del mal. El sueño de la pereza ha sido aprovechado por el enemigo de Dios y del hombre. Ante el ofrecimiento de arrancar esa mala hierba, Jesús responde que no, no sea que un celo mal orientado destruya también el trigo. Hay aquí una llamada a no descalificar a nadie, a evitar que una visión maniquea animada de buena intención pero que divide equivocadamente a las personas en buenas y malas, organice un destrozo. “Dejad que crezcan hasta la siega”, dice Jesús, porque el que juzga es el Señor” (1 Cor 4,4 y 5).

sábado, 11 de julio de 2026

El día del Señor: domingo 15º T.O. (A)

Jesús es el sembrador que trae la semilla divina de su Palabra todos los días de nuestra vida. Acompaño varias reflexiones.  

La Liturgia de la Palabra de este Domingo está impregnada de optimismo por el éxito de la obra redentora de Cristo, y que la Iglesia continúa en el tiempo hasta que de nuevo Cristo vuelva. 

Tanto la 1ª Lectura, en la que el segundo Isaías conforta a los israelitas desterrados de Babilonia; como la 2ª, en que S. Pablo habla de la expectación de la creación entera que aguarda la manifestación de los hijos de Dios que sufren la esclavitud del pecado; como la abundante cosecha de la tierra buena que compensa con creces lo que se perdió en el pedregal y los espinos, nos animan a confiar en el éxito de todos nuestros desvelos. También el Salmo Responsorial participa de idéntico optimismo: “la acequia de Dios va llena de agua..., coronas el año con tus bienes”.

sábado, 4 de julio de 2026

El día del Señor: domingo 14º del T.O. (A)

Para abrazar la salvación que nos trae Jesús hace falta sencillez y humildad. Acompaño varias reflexiones.

El anuncio de un plan de salvación de la Humanidad por parte de Jesucristo, no fue aceptado por quienes andaban mendigando alabanzas unos de otros, y no se interesaban por aquella gloria que procede de Dios (Cfr Jn 5,44). 

De ahí que Jesús alabe a los que buscan con ardor la verdad: “Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido esta cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”. 

sábado, 27 de junio de 2026

El día del Señor: domingo 13º del T.O. (A)

 El sacrificio y la cruz son compañeros inseparables del amor a Dios y a los demás. Acompaño varias reflexiones.

Ser cristiano no es simpatizar con una causa por noble que sea, sino una adhesión de nuestra inteligencia y corazón, un compromiso con la “persona misma de Jesús, compartir su vida y su destino, participar de su obediencia libre y amorosa a la voluntad del Padre” (Veritatis Splendor,19). El tono incisivo, casi rudo, del Evangelio de hoy lo recuerda: “Quien ama a su padre o su madre más que a mí, no es digno de mí”.

sábado, 20 de junio de 2026

El día del Señor: domingo 12º del T.O. (A)

Jesús nos recuerda con frecuencia que no tengamos miedo: El estará con nosotros hasta la consumación de los siglos. Acompaño varias reflexiones

Como Jeremías (1ª lect.), los que siguen al Señor probarán la incomprensión, la burla y un rechazo incivil que puede incluso abocar a la muerte. Frente a esta posibilidad, Jesús repite tres veces que no tengamos miedo porque está con cada uno para vencer al mal (3ª lect.). 

sábado, 13 de junio de 2026

El día del Señor: domingo 11º del T.O. (A)

Evangelizar es entregar a los demás con las palabras y las obras el tesoro del Evangelio que llevamos en el corazón. Acompaño varias reflexiones.

El Evangelio de hoy comienza con la compasión de Jesús. Al ver a aquellos hombres, quiere lo mejor para ellos y, al comprobar que van sin rumbo, les ofrece lo mejor que tiene: Dios mismo. Esa compasión le mueve a actuar en favor de las personas que tiene delante.

martes, 9 de junio de 2026

Encuentro de jóvenes con el Papa en la plaza de Lima (Madrid)

 Con más de medio millón de jóvenes congregados en la Plaza de Lima, el Papa León XIV cerró la primera jornada de su visita a España con una emotiva vigilia de oración. La velada incluyó un festival musical con varios artistas, el rezo del Rosario y tuvo como momento culminante la adoración del Santísimo junto al Santo Padre. 

El corazón del encuentro fue el diálogo entre León XIV y seis jóvenes, que le preguntaron sobre la fe, el discernimiento y el compromiso cristiano en la sociedad. El Papa les propuso tres caminos para reconocer la voz de Dios: el silencio, la oración confiada y la humildad de quien se sabe siempre discípulo. Animó también a los jóvenes a no tener miedo a la vocación —sacerdotal, religiosa o matrimonial— y les confió una misión concreta: «Sed humanos: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables».

Leer el diálogo completo 

sábado, 6 de junio de 2026

CORPUS CHRISTI


El Señor nos recuerda su presencia asombrosa en nuestros sagrarios: "Apoyaos en Mi, nos dice, no estáis solos". Acompaño mis reflexiones.

En la Iglesia hay festividades que tuvieron un origen concreto y que luego fueron extendidas al conjunto de la cristiandad. Es lo que sucedió con la fiesta del Corpus Christi, instituida por primera vez en la diócesis belga de Lieja y extendida por el papa Urbano IV en 1264 a la Iglesia universal. 

sábado, 30 de mayo de 2026

Santísima Trinidad

La Trinidad es el corazón de Dios: nos da a conocer su Intimidad y nos da a participar de Ella, de su Ser y de su Felicidad. Es la señal del cristiano: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Acompaño mis reflexiones.
Si hay algo innombrable y grande, eso es el misterio que celebramos hoy. Cuando la teología busca palabras para ilustrarnos la esencia divina: Dios Uno y Trino, experimenta la angustia de ser muda. 

Se diría que esta realidad nos ha sido revelada más para adorarla que para comprenderla. “Tibi laus, tibi gloria...”, ¡A Ti la alabanza, la gloria y el agradecimiento, oh Trinidad Beatísima! (Trisagio angélico). Gloria a Dios en el cielo...; Santo, Santo, Santo, cantan eternamente los ángeles y los bienaventurados sin cansarse ante la majestad de Dios, como sin cansarse se dicen cosas encendidas los que se aman.

«Yo te bautizo –dijo un sacerdote, mientras derramaba por tres veces el agua sobre nuestra cabeza– en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». 

sábado, 23 de mayo de 2026

Pentecostés

 

Pentecostés: tenemos en plenitud al Espíritu Santo desde nuestra Confirmación. Pidamos a Santa María una docilidad a su acción semejante a la suya. Acompaño varias reflexiones.

"Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Así inició la Iglesia su andadura proclamando su mensaje de salvación por todos los rincones del mundo, encontrando en su camino adhesiones agradecidas y heroicas y rechazos enconados e inhumanos.

Y así continúa en el Tercer Milenio, porque nada ni nadie puede encarcelar al viento o hacerlo desaparecer. Ella recuerda a todos que somos hijos de Dios, quien ha enviado "a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: Abbá, Padre!" (Gal 4,6). Insistiéndonos en que es Jesucristo quien "manifiesta plenamente el hombre al propio hombre" (G.S.,22). 

sábado, 16 de mayo de 2026

Ascensión del Señor (A)

 Con su Ascensión el Resucitado nos recuerda nuestra Salvación y nos llena de esperanza, como Él, estaremos resucitados en el Cielo. Acompaño varias reflexiones. 

Hoy es un día muy grande. Hoy Cristo nos ha abierto las puertas del cielo al elevar victoriosamente su Humanidad Santísima a la gloria del Padre a la vista de los suyos en el escenario de su aparente derrota. "Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios". También nosotros nos unimos a esa alegría por el triunfo del Señor, preludio del nuestro porque somos miembros de su Cuerpo, y, como los discípulos, alabamos a Dios pensando: "No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor" (S. 117).

sábado, 9 de mayo de 2026

El día del Señor: domingo 6º de Pascua (A)

Jesús nos recuerda que no hay amor a Dios y a los demás allí donde no hay obras que manifiesten ese amor. Acompaño mis reflexiones. 

“Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. El amor no es algo lírico y vaporoso, sino cumplimiento del querer bueno y sabio de Dios, Padre nuestro. El Señor, que censuró sin miramientos los numerosos preceptos judíos calificándolos de carga pesada (Mt 23,4), recuerda que no hay amor a Dios y a los demás allí donde no hay obras que manifiesten ese amor. No quiere Jesús un amor forzado sino libre y espontáneo, pero sin confundirlo con un sentimentalismo anárquico y caprichoso.