Los teóricos del populismo sostienen que este tiene que ver más con un estilo político que con unos contenidos ideológicos concretos. Pero hay quienes hablan ahora de un “populismo religioso”, para descalificar unos puntos de vista con los que discrepan en debates sobre la vida, el matrimonio, la libertad de conciencia o la educación.
La liebre ha saltado con motivo de las elecciones presidenciales en varios países de América Latina: a las de Costa Rica, cuya segunda vuelta se celebró el 1 de abril, les siguen las de Paraguay este domingo; las de Colombia, en mayo y junio; las de México, en julio; y las de Brasil, en octubre, además de las sui generis en Cuba (abril) y Venezuela (mayo).
