La COP25, que se celebra en Madrid bajo presidencia chilena, arrastra dos importantes cuestiones que en París se dejaron sin concretar y que tampoco quedaron resueltas en las conferencias anteriores.
Una de ellas es clave para que funcionen los mercados de emisiones de modo que sirvan para reducirlas a nivel mundial.
El primer punto pendiente se refiere a la duración de los compromisos nacionales de reducción de emisiones.
