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domingo, 27 de noviembre de 2016

EL DÍA DEL SEÑOR: 1º DOMINGO DE ADVIENTO

Comienza el Adviento en el que la Iglesia nos invita a considerar el misterio de Cristo que ilumina ese otro misterio que es también el hombre. Nos preparamos para la Navidad que llega y la Navidad eterna: el encuentro con Dios al término de esta vida. Para ello tendremos a excelentes maestros: Isaías, Juan Bautista, José y María, la Madre del Señor.
Toda nuestra vida es un adviento, una espera gozosa y esforzada hacia una vida sin fin. Nuestro corazón no está hecho para la destrucción sino para la existencia, para lo verdadero, lo bello, lo amable, lo justo... Pero si Cristo no hubiera venido al mundo  no habría esperanza de que esto pudiera ser una realidad, ya que la experiencia diaria convence al hombre -a veces de forma macabra- que el mal, la mentira, la violencia, la enfermedad y la muerte adquieren un protagonismo abusivo. Por eso no hay mentira mayor que buscar un paraíso en la tierra. No hay engaño mayor que el de quien trabaja por una justicia, una paz, un orden que no esté basado en Cristo.

Con todo, no podemos olvidar que hay en nosotros una tendencia a absolutizar las cosas de esta vida olvidando nuestro destino eterno. "Vigilad", nos dice Jesús, porque el peligro de deslizarse hacia la sensualidad, no valorando sino lo que se puede tocar, lo que hace más placentera la vida, así como el narcisismo que nos repliega sobre nosotros mismos desplazando de nuestro horizonte vital a Dios, es algo constante.

domingo, 23 de diciembre de 2012

EL DÍA DEL SEÑOR: 4º DOMINGO DE ADVIENTO

   María ocupa un lugar muy destacado en el Adviento. Se puede decir que con Ella comenzó la presencia de Dios entre los hombres. Ella lo introdujo en este mundo al secundar el proyecto redentor divino. Cuando le ángel le expone el plan de Dios y Ella lo acepta, tiene lugar uno de los momentos estelares de la Historia. Entonces hubo verdadero Adviento.

   La iniciativa es divina pero se llevará a efecto con la libre cooperación de esta joven hebrea llamada María. ¿Por qué nació Jesucristo de una virgen? No se trata de una minusvaloración del matrimonio, ni de asegurar la filiación divina de Cristo. Se trata de que quede patente, como recuerda S. Pablo en la 2ª Lectura de hoy, que la salvación del mundo es obra exclusiva de “Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en los escritos proféticos”.

domingo, 2 de diciembre de 2012

ADVIENTO: ¡NO TENGÁIS MIEDO!


   Dios todopoderoso, aviva en tus fieles, al comenzar el Adviento, el deseo de salir al encuentro con Cristo, acompañados por las buenas obras. Así rezamos los cristianos en este primer domingo de Adviento. Nos preparamos para celebrar, una vez más, el acontecimiento central de la humanidad. Hace 20 siglos Dios irrumpió en nuestra historia: el Hijo de Dios se hizo hombre. 

   El Señor nos busca ahora: cada Navidad es una ocasión irrepetible para que el Señor inunde nuestra alma. Cuando el Mesías llegó, pocos le esperaban realmente. Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron. Muchos de aquellos hombres se habían dormido para lo más esencial de sus vidas y de la vida del mundo. Estad vigilantes, nos dice el Señor en el Evangelio de la Misa. Despertad, nos repetirá San Pablo. Porque también nosotros podemos olvidarnos de lo más fundamental de nuestra existencia.Acojamos la invitación de la Iglesia  a caminar con los pastores, en plena noche, vigilantes, dirigiendo nuestra mirada hacia aquella luz que sale de la gruta de Belén.

domingo, 11 de diciembre de 2011

EL DÍA DEL SEÑOR: 3º DOMINGO DE ADVIENTO

San Juan Bautista (Leonardo da Vinci)
   La figura del Bautista tiene un gran protagonismo en el Adviento como presentador de la figura de Cristo. En el Evangelio de la Misa de hoy nos pide que pongamos la mirada en Jesús. “En medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia”. ¡Cómo se parece la predicación del Bautista a la tarea del cristiano de testimoniar a Jesucristo! Debemos dar a conocer a Jesús con nuestra actuación y nuestra conversación, pero al que no conocemos bien por desidia o poco interés.

El propio S. Juan Bautista no fue ajeno a esta conversión que proponía. Recordemos aquel episodio en que desde la prisión donde lo ha encerrado Herodes envía a sus discípulos a preguntar a Jesús si es él el que había de venir o hay que esperar a otro. Las tinieblas de las largas noches de la prisión no fueron las más oscuras que el Bautista padeció. La oscuridad le envuelve en la incertidumbre sobre la misión de aquél a quien él había preparado el camino. Iba a llegar la claridad y el mundo no estaría rodeado ya de la niebla pegajosa del mal. Pero Jesús va de un lado para otro enseñando y haciendo el bien, aceptado por unos y rechazado por otros, y la vida seguía siendo el misterio de luces y sombras, de bien y de mal, que todos conocemos y que hace vacilar la fe.

domingo, 4 de diciembre de 2011

EL DÍA DEL SEÑOR: 2º DOMINGO DE ADVIENTO

   El Adviento es una fuerte llamada de la Iglesia al corazón de sus hijos ante la llegada del Señor. “Hablad al corazón de Jerusalén, gritadle, que se ha cumplido su servicio y está pagado su crimen” (1ª Lect) “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos. Todos verán la salvación de Dios. Aleluya” Y San Pedro en la 2ª Lectura: “Queridos hermanos: No perdáis de vista una cosa, para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa..., lo que ocurre es que tiene mucha paciencia con vosotros porque no quiere que nadie se perezca sino que todos se conviertan”.

   El espectáculo deprimente del mal parece desmentir este anuncio de salvación. Una gran parte de la humanidad siente la mordedura del hambre, el frío, gime bajo la injusticia y la falta de las más elementales condiciones para una existencia digna. Y lo que es más lacerante: los anhelos de un mundo en paz y mejor parecen fracasar siempre. Hay divisiones y enfrentamientos entre naciones, entre familiares y amigos, entre colegas y vecinos que se nos antojan insolubles. La salvación anunciada por la Iglesia ¿no aparece ante los pobres, los que sufren, las víctimas de la violencia y la injusticia, como mera palabrería? No. “La salvación está ya cerca de sus fieles, y la gloria habitará en nuestra tierra..., la salvación seguirá sus pasos” (Salmo Responsorial).

   Debemos cultivar la esperanza de la salvación prometida y practicar la penitencia, la conversión, una concepción de la vida basada en una cultura del amor, del servicio, de la paz y no del egoísmo y el placer, dando más importancia a la salvación que viene de Dios que a la que nos viene propuesta día a día por las voces del polvo. Metanoiete, convertios, para que en vosotros y a través de vosotros, Dios se haga presente en este mundo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

EL DÍA DEL SEÑOR: PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

      «Hoy, primer domingo de Adviento, la Iglesia inicia un nuevo Año litúrgico, un nuevo camino de fe que, por una parte, conmemora el acontecimiento de Jesucristo, y por otra, se abre a su cumplimiento final. 

      Precisamente de esta doble perspectiva vive el tiempo de Adviento, mirando tanto a la primera venida del Hijo de Dios, cuando nació de la Virgen María, como a su vuelta gloriosa, cuando vendrá a juzgar a vivos y muertos, como decimos en el Credo. Sobre este sugestivo tema de la "espera" quiero detenerme ahora brevemente, porque se trata de un aspecto profundamente humano, en el que la fe se convierte, por decirlo así, en un todo con nuestra carne y nuestro corazón.