En el Raval de Barcelona se concentran casi 50.000 habitantes -la mitad extranjeros- en poco más de un kilómetro cuadrado. Josep Masabeu preside un proyecto solidario destinado a quienes sueñan con tener una oportunidad en la zona, y asegura que el peor enemigo de la cohesión social es el egoísmo.
"¿Y tú, qué haces por los demás?". Para Masabeu, que celebra hoy el decimoquinto aniversario de esta iniciativa llamada Braval, toda persona debería plantearse cómo puede ayudar al inmigrante que no conoce el idioma, la anciana que pasa las tardes en soledad o el recién llegado que aún no tiene amigos en el barrio.
