El número de adopciones internacionales ha bajado dos tercios entre 2003 y 2013. De las 42.000 que se producían hace diez años se ha pasado a poco más de 15.000 en los diez países que más adoptan, según un estudio de Jean-François Mignot publicado en la revista Population & Sociétés. Así que la adopción de un niño extranjero va a ser cada vez más difícil.
España es el cuarto país que más niños extranjeros ha adoptado, detrás de EE.UU., Francia e Italia. El pasado viernes, el consejo de ministros español aprobó los proyectos de ley de protección a la infancia y a la adolescencia. En la referencia oficial se afirma que “se agilizan los procesos de acogimiento y adopción para favorecer que los niños, especialmente los menores de tres años, permanezcan con una familia”. En España hay casi 35.000 menores bajo tutela o guarda de las administraciones, de los que 13.400 están en residencias, a la espera de una familia.



