
En el corazón de una niñera estaban unos principios que la convertirían en testigo de un encuentro muy especial
Parte del camino espiritual que recorrió el joven Carlo Acutis, recientemente beatificado por el Papa Francisco, estuvo marcado por la presencia de una persona a quien se la considera responsable de haberle guiado en sus primeros pasos en la fe.
Durante el breve periodo que Carlo pasó con su familia en Londres antes de trasladarse a Milán, su niñera Beata fue quien apareció en su vida para acompañarle durante sus primeros años de la infancia. Una mujer católica muy devota de San Juan Pablo II.