Coincidiendo con otros muchos, Todorov formula esta dura crítica: “Son los Estados los que se han puesto al servicio de la economía... Lo único que les queda de democracia es el nombre, porque ya no es el pueblo el que detenta el poder”. Quizá se podría añadir: ¿cuándo el pueblo ha detentado el poder?
El 7 de febrero moría en París Tzventan Todorov, a menos de un mes de cumplir 78 años. En las necrológicas periodísticas se le califica de “pensador”, pero su trayectoria es más rica y variada.
Nació el 1 de marzo de 1939 en Sofía. En 1946 Bulgaria se estableció como República Popular comunista, bajo la influencia soviética. Todorov soportó mal el régimen opresivo búlgaro y en 1963, a los 26 años, emigró a París, donde vivió desde entonces hasta su muerte, nacionalizado francés (en 1973). Fue profesor del Centre National de la Recherche Scientifique y dio clases en universidades de prestigio como Yale, Harvard, Berkeley o Columbia. Fue Premio Príncipe de Asturias 2008 en Ciencias Sociales. De 1965 a 2013 publicó más de cuarenta libros en los que demostró su amplia versatilidad, con un estilo variado y ameno.