Ante el creciente número de demandas contra personas e instituciones a las que se acusa de “discriminación” por negarse a difundir la visión de la sexualidad defendida por los colectivos LGTB, más de 75 intelectuales y representantes religiosos de Estados Unidos han presentado una declaración en la que piden a las autoridades que protejan la libertad de cada cual a vivir en paz de acuerdo con las propias convicciones.
Desde el mismo título de la declaración, “Preserve Freedom, Reject Coercion”, los firmantes dejan claro qué es lo que defienden y contra qué protestan. Quieren proteger la libertad de cada persona a “expresarse y vivir según sus creencias religiosas, filosóficas y políticas”, frente al poder coercitivo del Estado, que aprovecha su posición de fuerza para desequilibrar el tablero donde compiten las ideas, y frente a la censura impuesta por otros ciudadanos.



