En respuesta a la serie de vídeos sobre la presunta venta ilegal de órganos de fetos abortados por Planned Parenthood, cinco estados norteamericanos han decido retirar los fondos estatales a esta organización. Además, otro puñado de estados han empezado a investigar sus actividades para garantizar que cumplen la ley.
La polémica surgió el pasado julio, cuando la organización The Center for Medical Progress empezó a sacar a la luz una serie de vídeos, grabados con cámara oculta, en los que se ve a directivos de Planned Parenthood comentando los precios de órganos de fetos abortados mediante la práctica conocida como aborto tardío (partial-birth abortion). Ya se han publicado ocho vídeos y quedan más.
“Hemos sido muy hábiles para conseguir corazones, pulmones e hígados, porque sabemos cómo hacerlo. No perforamos esa parte. Rompemos abajo, rompemos arriba, e intentamos que todo salga intacto”, dice la directora de los servicios médicos en uno de los vídeos.
