Con motivo del Día Mundial de la Población (11 de julio), se han publicado diversas informaciones sobre cuestiones demográficas. Eurostat, el servicio estadístico de la Unión Europea, ha difundido una síntesis de la crisis demográfica del viejo continente: los datos reflejan una evidente disparidad, pero confirman que el declive se acentúa en los países del norte, en los mediterráneos y en el este.
Aunque Francia está en el grupo de cabeza (11,3 nacimientos por mil habitantes, tras Irlanda, con 12,5, y Suecia, con 11,4), también sufre el problema del crecimiento natural negativo. ¿Puede provocar un cambio de signo la mayor natalidad entre la población inmigrante?





