Esta fundación pontificia intensifica su campaña navideña para ayudar a las víctimas del yihadismo. En Irak, el Daesh prohíbe que se celebre el Nacimiento de Cristo.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada anunció ayer a través de sus redes sociales, que el 51% de los desplazados por el terrorismo yihadista son niños. Esta es una de las razones por la que esta institución ha vuelto a dar un nuevo impulso a su campaña “Una iglesia de campaña con los refugiados de origen”.
Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) solicita donativos a través de esta campaña para poder continuar con la atención humanitaria y pastoral de la Iglesia con los refugiados y desplazados en el mundo.
Su lema es “una iglesia local que es refugiada y a la vez refugia, que acoge y que les hace sentirse personas”. AIN ha destinado más de 11 millones de euros en el último año en alimentos, ropa, educación, atención pastoral y psicológica y medicamentos.
Además de donativos, la fundación también invita a ofrecer oraciones por los refugiados.
