El Papa dedicó su catequesis del Miércoles de Ceniza a explicar la Cuaresma. La definió como un tiempo de conversión.
Francisco
"La Cuaresma es un punto fuerte. Un punto de giro que puede favorecer en cada uno de nosotros el cambio, la conversión. Todos necesitamos mejorar, cambiar, cambiar para bien”.
Francisco pidió a los católicos que vivan mejor su Bautismo. De esta forma, concluyó, no "aceptarán pasivamente” un mundo que no presta atención a Dios, en el que los padres no enseñan a rezar a sus hijos.