Desde que las revelaciones de Edward Snowden se contaron por primera vez en The Guardian y el Washington Post, en junio de 2013, el concepto de “espionaje masivo” ha pasado a ser un tema habitual en los medios. A la voz del activista se han ido uniendo las de muchos otros que también reclaman y alertan a los ciudadanos contra sus propios gobiernos.
Mientras el espionaje del gobierno es ya una realidad no oculta en China, en Occidente los gobiernos han ido aprobando recientemente leyes a favor de la vigilancia electrónica que han pasado prácticamente desapercibidas para los ciudadanos, en medio del complejo panorama político.
Gran Bretaña y Francia han ampliado los poderes de los organismos de seguridad para interceptar comunicaciones privadas.
