Según un informe de la Plataforma del Voluntariado de España (PVE), con datos relativos a 2016, el 38% de la población española mayor de 14 años colabora con una ONG. De ellos, uno de cada cuatro (3,7 millones de personas) participa en un voluntariado; el resto colabora con donaciones. Los factores económicos o de ocupación no son los únicos que llevan a decantarse por una forma de ayuda o por otra: también influyen los culturales.
Cuando se compara la colaboración de los españoles con una ONG –bien con un voluntariado, bien con una aportación económica– hay diferencias notables. Las más llamativas vienen dadas por la edad, el nivel de estudios, la situación laboral y el estatus económico. Por ejemplo, el 56% de quienes tienen estudios universitarios y el 54% con nivel económico alto colabora de alguna forma, mientras que esos porcentajes caen al 32% y al 30%, respectivamente, entre los de un nivel de estudios y económico inferior.
El tipo de colaboración varía según diversos factores. Uno es la edad. Los mayores de 65 años ayudan fundamentalmente con su aportación económica. En 2016, la mitad de los españoles en este tramo de edad donaron dinero a alguna causa social (la proporción más alta de toda la población), y más de un tercio de todas las donaciones procedió de ellos. En cambio, los mayores son los que menos participan en actividades solidarias (por debajo del 8% a partir de los 55 años); aquí los más activos son los jóvenes (colaboró un 13% de entre los de 14 y 24 años).
