Cuando se prepara para realizar el largo servicio militar israelí, un joven de Tel Aviv, Joseph Silberg (Jules Sitruk), descubre que no es hijo biológico de sus padres. Por culpa de un bombardeo, cuando nació en un hospital de Haifa fue intercambiado accidentalmente por el hijo de una familia palestina de los territorios ocupados de Cisjordania, Yacine Al Bezaaz (Mehdi Dehbi), que ahora se dispone a estudiar Medicina en París.
El mundo se derrumba alrededor de estas dos familias. El rechazo, la duda, la pérdida de identidad, los prejuicios de raza y religión se erigen como espinosa barrera en sus vidas, y todos intentarán superarla a través de la comprensión, la amistad y la reconciliación, en una atmósfera dominada por el miedo y el odio.
Con un planteamiento similar al de “De tal padre, tal hijo”, del japonés Hirokazu Kore-eda, esta película de la directora y guionista francesa Lorraine Lévy (“La première fois que j'ai eu 20 ans”, “Mes amis, mes amours”) triunfó precisamente en el Festival de Tokio 2013, donde ganó los premios a mejor película y director.