Con la parábola de la viña el Señor nos anima a buscar la santidad cristiana en las tareas ordinarias. Acompaño mi reflexiones
Con la parábola de la viña el Señor nos anima a buscar la santidad cristiana en las tareas ordinarias. Acompaño mi reflexiones
Con la llamada a trabajar en la viña, el Señor nos impulsa a recomenzar -siempre que haga falta- en nuestros afanes diarios. Acompaño mis reflexiones
La llamada a la viña y la alegría de recomenzar

Homilía Trabajadores en la viña del mundo
El Señor nos asombra con la medida inmensa de su perdón. Acompaño varias reflexiones
“El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia”. Estas palabras del Salmo Responsorial resumen la enseñanza que la Iglesia nos recuerda en este Domingo: perdonar de corazón a quienes nos ofenden como el Señor perdona nuestras faltas.
El Evangelio que acabamos de escuchar nos sitúa en el corazón mismo de la vida de la Iglesia. El mensaje de Jesús no hace impecables a los hombres; pero sí nos pide amarnos unos a otros a pesar de nuestros defectos y errores. Hoy, el Señor nos regala tres enseñanzas fundamentales para vivir la caridad cristiana: la corrección fraterna, el misterio de la Reconciliación y la fuerza de la oración en común.