Buen artículo de Aceprensa sobre este espinoso tema. Ofrezco un resumen:
Mucho antes de que estallara la “primavera árabe” –¡hace ya dos
años!– el grito unánime que parecía unir a los países musulmanes frente a
la “modernidad” importada por las potencias coloniales o el fracaso del
nacionalismo árabe, era el de “El islam es la solución”. Ahora, los
enfrentamientos en los países que derrocaron las dictaduras llevan a
plantearse si el islam es el problema.
Las dictaduras más o menos encubiertas que acogieron la herencia
colonial, con algunas excepciones, se habían ocupado de reprimir a fondo
las organizaciones consideradas “islamistas” y que propugnaban ese
islam político que llevaba en sí la solución a todos los problemas
sociales y económicos. Así, cuando estallaron las ya históricas
revueltas populares, el islamismo reprimido durante décadas por las
dictaduras militares –Túnez, Egipto, Libia…– no tardó en ponerse a la
vanguardia de los movimientos espontáneos de protesta que, sin cabeza ni
organización, derrocaron los corrompidos regímenes que, hasta entonces,
habían gozado de la protección occidental.










