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miércoles, 30 de enero de 2019

Los alumnos más solidarios

Los voluntarios del centro de formación profesional Xabec hacen mantenimientos de instalaciones y reparaciones en viviendas de personas con pocos recursos - «Hemos estado en pisos en que la gente vivía en condiciones precarias. Esto también ocurre en Valencia ». 

«Fuimos a un piso de Rafelbunyol que no tenía agua ni luz y los chicos dijeron que no nos íbamos hasta que no terminaron la instalación». Este es el resultado de más de cinco años de trabajo con el objetivo de formar personas además de profesionales. 

 El centro de formación profesional Xabec, en el barrio de Orriols, puede presumir de tener unas ideas muy claras, que se centran en transmitir unos valores a todos sus alumnos. «El equipo directivo y el profesorado tienen muy claro que la formación técnica va ligada a la humana. 

Aquí formamos técnicos, pero también formamos personas », afirman fuentes del centro. Xabec es un centro de formación profesional focalizado en el mantenimiento industrial y la instalaciones en edificios, aunque destaca especialmente por su vertiente solidaria. 

«Lo que queremos con el voluntariado es que los alumnos puedan realizar una acción solidaria en la que puedan poner en práctica los conocimientos que aprenden en el centro y que, al mismo tiempo, den su tiempo de forma altruista», asegura Javier Lázaro, coordinador del proyecto solidario. 

 La iniciativa solidaria que puso en marcha Xabec hace ahora cinco años, consiste en realizar una serie de instalaciones y reparaciones en viviendas particulares o pisos de acogida que estén ocupados por personas con bajos recursos económicos, de forma totalmente desinteresada. Estas actuaciones suponen un beneficio recíproco, ya que los alumnos pueden poner en práctica lo que aprenden en el centro y los beneficiarios mejoran las condiciones de su vivienda sin coste alguno. 

«Hemos estado en pisos en que no había ni luz ni agua y la gente vivía en condiciones precarias. Esto también ocurre en Valencia », asegura Javier Lázaro.
Situaciones duras
 Uno de los alumnos del centro que participa en este proyecto es Cristian Garzón. El joven aún recuerda con cierto impacto la sensación que tuvo al llegar al orfanato de Valencia para reparar la instalación eléctrica: «Fuimos a un orfanato que no tenía agua caliente. 
No es bonito, porque son niños y estábamos en invierno », señala. 

 «Los chicos se sienten atraídos por la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos, pero luego se dan cuenta que lo importante es hacer algo por los demás», añade el coordinador del proyecto, que asegura que «algunos beneficiarios después se han implicado como voluntarios ». «Es importante que vean que los que aprenden en la escuela no sólo es un beneficio personal, sino que lo han de revertir después en la sociedad», matiza el mismo Javier. 

 «No te puedes tomar el voluntariado en broma, sino como algo serio, porque son como un cliente más», asegura Carlos Barenca, otro de los alumnos que este año ha comenzado a integrarse en el proyecto solidario. «Yo venía de una situación difícil y me apunté a todo por estar ocupado y distraerme, porque me venía bien», confiesa Carlos, que califica de muy positiva la experiencia: «Este año me voy a ir al programa de Kenia ». 


Cristian Garzón define la experiencia como «bonita a la vez que constructiva». «Gastas tu tiempo libre, pero esas allí y sabes que lo van a utilizar, porque es un uso primario, no una comodidad». Cristian se muestra satisfecho por su paso dentro del programa: «En el voluntariado he aprendido cosas, veo que me cuesta menos ayudar a la gente y que socializo mucho mejor. Ahora puedo hacer lo que me proponga ». 

 Cada vez más alumnos
 El proyecto solidario ha ganado mucha popularidad con el paso del tiempo y cada vez son más los alumnos que se unen al grupo. El boom ha llegado a tal punto que llegan nuevos alumnos al centro atraídos por el voluntariado que se ofrece. El centro, además, cuenta con un fondo de ayuda que permite cargar con los costes económicos de los materiales de algunas instalaciones. 

La red de instituciones que participan con ellos también facilita estas acciones. Xabec es un centro que acoge alumnos que sufren riesgo de exclusión social y este tipo de proyectos es una de las mejores acciones para evitarlo. «El programa sirve como integración para jóvenes que tienen más dificultades para relacionarse o que en su entorno no tienen gente de su edad que les llevan a hacer cosas positivas», matiza Javier Lázaro, que añade que ha visto « casos de mucho éxito de inserción ».

el levante-el mercantil valenciano
Juan Ramón Domínguez Palacios
http://lacrestadelaola2028.blogspot.com

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